Yo me comprometo, por el bien de mis hijos y de mi familia a…
- Recoger personalmente a nuestros hijos de las fiestas y de los antros a los que asisten. Solo así conoceremos mejor los ambientes en donde se mueven nuestros hijos.
- Evitar las salidas a antros y reuniones los jueves.
- Generar viajes de graduación sencillos y con mayor supervisión de los padres de familia, en los que los jóvenes no vean comprometida su integridad física, sexual, y moral. Los viajes en los barcos y hacia playas en las épocas del “spring brake” americano han provocado consecuencias graves.
- Generemos en nuestros hijos una nueva cultura del “conductor responsable”. Comprometamos a nuestros hijos a ser todos conductores responsables conscientizándolos a no subirse al coche con alguien que ha bebido. La responsabilidad genera madurez
- Cancelar el alcohol en las reuniones de secundaria. En esta etapa de vida, el cuerpo humano no termina de desarrollarse por lo que el riesgo de convertirse en alcohólico es muy elevado.
- Evitar los “afters” en todas las reuniones, bodas y fiestas. El concepto del “alter” provoca consumos desmesurados de alcohol y drogas y pone en riesgo el control de la fiesta y el regreso a casa en horas de alta incidencia de accidentes. Estadísticamente, el 75% de los accidentes fatales son después de las 2:30 de la mañana.
- Comprometer a los padres de familia a estar presentes en los precopeos que se hagan en sus casas y ofrecer a los jóvenes alimentos además de las botanas que se ofrecen normalmente.
Empiezo yo, me sigues tu…
…cambiamos todos
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